¿Cuál es esa fijación de pasarse la vida buscando con quién estar? La vida es bella cuando se ve con buenos ojos, y no le falta nada ni nadie para empezar a descubrirla.
Sal al mundo, diviértete, hastíate de los placeres y vive bien profundo las decepciones para terminar en pie otra vez y seguir caminando este camino que solo es más que suficiente, sin rendirle cuentas a nadie, ni si quiera a tu moral.
No me refiero a la soledad del ermitaño, no. Me refiero a la soledad disfrutada, en la que sigues amando a los que viven y sienten, pero que no les buscas como un niño a sus padres, que no puede sentirse tranquilo hasta estar con ellos.
Vive a tu manera y que tu manera sea la expresión de tu esencia. Que nadie te cambie por ofrecerte un mundo mejor. Que no te engañen con eso de que sin nadie serás un amargado.
Si estás solo y estás feliz, eso es excelente. Puedes seguir amando, pues para amar no se requieren objetos, sino sólo la voluntad de querer hacerlo.
Si estás con alguien, excelente. Disfruta de esa persona, de las historias que juntos escribirán, mas sin el temor de que si se va o te vas no te quede nada. Siempre queda algo: tú, y tus deseos de seguir, de querer ser feliz pase lo que pase. Eso no te lo pueden dar. Vive en ti, simplemente.
No maldigas tu “mala suerte” por esa soledad impuesta. Conócete, aprovecha.
Y si al fin alguien llega, como un vez dije: que te gane en tus mejores condiciones, y no cuando te pille volando bajo.
Y si nadie llega, no importa. Busca esos tesoros escondidos que requieren de tu energía, de tus ganas de hallarlos. O, de hecho, ni si quiera busques. No hagas nada. Aprecia este momento que es tuyo y de nadie más, ese momento que eres tú y sólo tú, en que, viendo por la ventana al fin puedes decir “hay tanto, tanto por qué vivir”.
Grandes y censuradas verdades de la vida…
(Fuente: sinembargoteamo)
TRUE STORY
(Fuente: terca-pero-no-idiota)